Tokaji/Tokaj/Tokay
- Tokaji Oremus de Vega Sicilia
El vino húngaro Tokaji, se produce en la región del mismo nombre (Tokaj) situada a pocos kilómetros de las fronteras con Eslovaquia y Ucrania. En 1.995 una serie de bodegas, entre ellas Vega Sicilia, deciden retomar el pulso de la producción del Tokaji y devolverlo al sitio que tuvo en la historia. Es un vino procedente de “podredumbre noble o botritis”, hongos que por condiciones climáticas atacan la Vid, penetrando en la uva, secándola y concentrando los azúcares.
Cata:
Hay diferentes tipos, pero el que nos encontramos habitualmente en vinoteras es el Tokaji Aszú.
Se caracterizan una graduación alcohólica entre los 11º y los 15º, muy glicéricos (untuosidad derivada de la fermentación alcohólica que ofrece estructura y equilibrio al vino), intensos y de aromas muy complejos: miel, membrillo, cáscara de naranja, flor de acacia y plantas aromáticas. Eso sí, con un perfecto equilibrio entre la acidez y el dulzor, aportando equilibrio y frescura al vino.
Puttonyos:
Un tema importante de conocer del Tokaji es el original sistema de puttonyos que confiere al vino el peculiar dulzor:
Un puttonyo es la cantidad de 25 Kg de uva botririzada o aszú añadida por cantidad de mosto o vino. Sólo en cosechas excepcionales se recogen las uvas aszú pasificadas por separado y se llevan a la bodega como una masa seca. Con el resto de la cosecha se prepara el vino “de base”. Luego se añade el aszú a este vino en cantidades de puttonyos por barril de 136 litros. Así un Tokaji aszú de 3 puttonyos (mínima adicción para poder clasificarse como Tokaji aszú) serían 75 Kg. de pasta añadidos a 136 litros de vino fresco del año. Esta cantidad de uva desecada por la “podredumbre noble” tiene una concentración de azúcar tal, que impregna suave y elegantemente al vino base, que es seco, transmitiéndole un dulzor y fragancias indescriptibles. Es un vino que no cansa.
El mayor grado de dulzor y complejidad corresponde a los Tokay de 6 puttonyos.
Para elaborarlo han sido necesarios 180 kilos de uva botritizada añadidos a los 136 litros de vino base. El azúcar que contiene crea una nueva fermentación en el vino base al que se ha añadido, que viene a durar unas 18 horas. Luego, estos vinos pasan a crianza en barricas durante unos tres años.
Existe un grado más, pero es un vino tan raro y difícil de conseguir, que casi es anecdótico. Es el Tokaji Eszcencia, es la lágrima o zumo de las mejores uvas aszú mientras esperan a ser prensadas o estrujadas, contienen hasta un 60% de azúcar. La cantidad de azúcar es tan elevada que el vino apenas puede fermentar, no pudiendo desarrollar apenas 4º de alcohol.
